jueves, 6 de febrero de 2014

Es La Hora

Es La Hora

¡Dios! Llevo más de 7 años soñando, teniendo fantasías con los recuerdos más profundos de mí ser, con amores imposibles, con aventuras impensadas, siete años soñando con una vida en ensueño, valga la redundancia.

He perdido siete años de mi vida en una cama recibiendo alimento por un tubo, escuchando pronósticos desalentadores de doctores, uno diferente cada día, cada uno con un pronóstico distinto, pero igual a la vez. Todo este tiempo he tenido a mi familia a lado y lado de mi cama, aunque, no entiendo porque, no he sido el mejor ellos, no merezco su solidaridad ni compasión.

Sí eso llamado karma existe, el mío no ha de ser el mejor. Mi vida no ha sido más que equivocaciones aquí y allá, y todas esas equivocaciones han dejado una marca con mi rostro en cada uno de los corazones que toqué.

Desearía poder volver en el tiempo y decirme a mí mismo: “vas por el camino equivocado”. Pero, lastimosamente, perdí mucho tiempo en cosas que arruinaron mi vida.

¡Pero qué estoy diciendo!, aún tengo tiempo, solo debo despertar. Seguro mi despertar los sorprenderá, hace un tiempo estudiaron la idea de dejarme dormido para siempre, seguro que se alegraran.

-       Hola, ¿alguien?
-       Por Dios has despertado, ¿Cómo estás?, ¿Te sientes bien?

Mi madre, no esperaba que estuviera aquí, la he lastimado mucho, supongo que madre es madre.

-       Sí, estoy bien madre, me siento muy bien.
-      ¡Oh! Gracias a Dios que despertaste, han pasado 7 años, nunca has estado solo.
-       Lo sé, de alguna manera estaba ligeramente consciente.

Mi madre estado siempre con migo, siempre dándome consejos, consejos que no siempre seguí, siempre argumentando que debía dejarme vivir, uno de mis muchos errores, he vivido ese famoso refrán que dice: “quien no escucha consejo no llega a viejo”. Ahora solo debo salir y continuar por el buen camino.

Ya estoy en casa, solo pasé una semana más en el hospital, en observación según decían, toda mi familia se ha reunido en torno a mi regreso. No esperaba tal atención de su parte, debo decir que pensaba que no quedaba nadie con algún buen sentimiento para mí en mi familia.

Ya han llegado todos, solo espero que la persona más especial en mi vida llegue, estoy ansioso, no sé si ella aún me quiere, después de todo, llegue a mi antiguo estado después de un momento de rabia hacia ella, en el que dije cosas que no debía.
-       Hijo, ¿Cómo te sientes?, te veo un poco triste.
-       Madre, pues solo espero que venga Ana, ¿sabes si vendrá?
-       No estoy segura hijo, estaba muy mal la última vez que la vi.

Lo que menos deseo es que Ana este pasando por un mal momento gracias a mí. Creo que debo resignarme y esperar el momento indicado para verla.
Ya era tarde, la noche había llegado a su clímax, estoy parado frente a la ventana, con un vaso de jugo de zanahoria delicioso, ese que mi madre sabe que me encanta.

¿Quién es ella?, ¡es Ana!

-       Hola Ana.
-       Hola…
-       ¿Cómo estás? Han pasado siete años.
-       Bien… creo, oye Javi, ya vi que estas bien, es hora de irme.
-      No, espera tengo que decirte algo, bueno a todos, por favor espera, serán solo unos minutos.
Escuchen todos, tengo un anuncio que hacerles. Esta noche es la primera de una nueva vida, sé que he hecho cosas muy malas, que he arruinado mi vida y parte de la suya. Esto siete años en coma me han hecho pensar, todos hacen parte de mi vida, cada uno ocupa un pedazo de mi corazón, hoy quiero pedirles perdón por todo lo malo que he hecho y les aseguro que, a partir de hoy, cambiaré mi forma de vida, mi forma de ser y mi forma de pensar para recuperar todo su amor y cariño hacia mí.


Hoy Comienza mi nueva vida.